La tradición dice que Jesús nació el 25 de diciembre del año 0 (ó 1, según ciertas fuentes), día de la Navidad, y poco después de su nacimiento arribaron a Belén, Jerusalén, tres reyes magos quienes lo adoraron y le entregaron tres ofrendas: oro, incienso y mirra. Los nombres de los reyes eran Melchor, Gaspar y Baltasar y habían encontrado a Jesús dejándose guiar por la llamada "Estrella de Belén".
Asimismo, pertenecían a las 3 edades del hombre (joven, adulto y anciano), a las tres razas (blanca, asiática y negra) y a los tres continentes conocidos hasta entonces (Europa, Asia y África). Antes de su llegada se encontraron con el rey Herodes I, el Grande, quien les pidió le informaran cuando encontraran a Jesús para ir a adorarle también; sin embargo, a su regreso un ángel les advirtió que la verdadera intención de Herodes era matar al Niño pues temía que lo destronase, así que los reyes se fueron por otro camino.
Viendo que había sido traicionado, Herodes ordenó la Matanza del Día de los Inocentes, en la cual fueron asesinados todos los niños de Jerusalén menores de 2 años, a excepción de Jesús, quien había sido llevado por sus padres a Egipto luego de que el mismo ángel le advirtiera en sueños a José del peligro que se avecinaba.
Sin embargo, muchos autores indican que Jesús nació realmente el 17 de abril del año 6 a.C., mientras que los reyes llegaron con él cuando tenía 8 meses de edad. En la Biblia nunca se mencionan muchos de los datos aceptados popularmente, como sus nombres, sus edades, sus razas, su procedencia; y ni siquiera existe la seguridad de que hayan sido ni reyes ni magos.
Sus únicas referencias bíblicas aparecen en el Evangelio de Mateo, quien habla de ellos como μάγος, una palabra griega que ha sido traducida como magos aunque un significado más exacto pudiera ser el de hombres sabios, lo cual sería más aceptable considerando que la magia es duramente penalizada por la Iglesia.
Asimismo, se cree que pertenecían a la religión de Zoroastro, y como tal tenían un gran conocimiento de la astrología. Iniciaron su rumbo a Belén guiándose por la constelación de Aries (el cordero) y con el planeta Júpiter (en la mitología romana, el rey de los dioses) como la Estrella de Belén. Las ofrendas que llevaron también tienen un significado: el oro es un elemento reservado a los reyes y representa la naturaleza real de Jesús; el incienso, empleado en el culto a Dios, representa su divinidad; y la mirra, un compuesto embalsamador para los muertos, representa su sufrimiento y muerte futuras.
El resto de los datos son mucho más aleatorios. Se ha aceptado que eran tres personas debido a que llevaron tres regalos, pero en diversas épocas se han barajado números que van desde dos hasta doce. Incluso existe una variación de la popular leyenda de los tres Reyes Magos que agrega a una cuarta persona: Artabán, el cuarto Rey Mago, quien por detenerse a ayudar al prójimo no pudo llegar al mismo tiempo que los otros, y no se encuentra con Jesús sino hasta los momentos previos a la Crucifixión, cuando Él le explica la razón de su existencia.
Varias leyendas más afirman que procedían del reino del Preste Juan, y que después de la resurrección de Jesús el apóstol Tomás los encontró en Saba, en donde fueron bautizados y ordenados como obispos. En el año 70 fueron martirizados y sus restos depositados en el mismo sarcófago, el cual actualmente se encuentra en la Catedral de Colonia, en Alemania; hoy en día uno de los más grandes centros de peregrinación en el mundo.
Fuente: Wikipedia [Reyes Magos]






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