Luego de una pesada semana en la que tuve varios trabajos y dos exámenes finales (la mejor nota de mi grupo en ambos
), decidí recompensarme dándome algunos lujos que ansiaba desde hacía tiempo, así que este viernes me fui “de shopping”.
Primero llegué a los discos buscando el nuevo álbum de U2, No Line on the Horizon, pero al parecer se había agotado en todas partes. En cambio, había mercancía de Michael Jackson para dar y regalar.
Este fue el disco que me compré, Number Ones; ya había leído excelentes críticas de él en Internet, y no es para menos, siendo que tiene mis 6 canciones favoritas de Michael: Billie Jean, Beat It, Thriller, Smooth Criminal, Black Or White y You Are Not Alone. Además, con esto cumplo mi propia recomendación de tratar de adquirir la música de este gran artista por medios legales.
De ahí me fui a las películas y me topé con estas seis joyas:
Son parte de la colección de doce volúmenes Historia del Fútbol. Hace un par de años me encontré con el volumen 2, Súper estrellas, y desde entonces está entre mis preferidos porque hace un recorrido por muchos de los grandes astros del futbol mundial; desde Mathias Sindelar y Giusseppe Meazza hasta Ronaldo y Zinedine Zidane, pasando por Alfredo DiStéfano, Ferenc Puskas, George Best, Pelé, Johan Cruyff, Franz Beckenbauer y Maradona… ¡y todo eso en sólo una película! Aunque todavía no veo ninguna de las otras seis espero que sean igual de buenas, especialmente me interesa el volumen de los Súper equipos de Europa porque yo le voy a tres de ellos (Bayern Munich, Real Madrid y Manchester United), y seguramente tendrá datos tan interesantes como la anterior.
Como mi hermana me había pedido que le comprara el libro de La comunidad del anillo, me fui a la librería y aproveché para recuperar mi novela favorita:
Aunque soy muy aficionado a la lectura, por lo regular leo libros de ciencias naturales y revistas como Selecciones de Reader’s Digest, Muy Interesante y Futbol Total. La Guerra de los Mundos es una de las pocas novelas que he leído, y debo haberlo hecho unas siete veces; La Máquina del Tiempo la leí como cuatro veces, antes de prestarle el libro a una amiga que después se fue de la ciudad y se llevó el libro con ella.
La edición que compré el viernes es la misma que tenía, únicamente el diseño de las tapas es distinto. Y ya estando con las novelas de mi escritor preferido, me compré una más:
Con esta sólo me falta encontrar La isla del Doctor Moreau y me habré hecho con las cuatro obras maestras del que es considerado junto con Julio Verne como el padre de la literatura de ciencia ficción.
Y puesto que en esa librería no tenían La comunidad del anillo, fui a más tiendas y salí con más libros.
El primero es el relato verídico de la expedición que el autor, un naturalista inglés, realiza a Madagascar para conocer a los animales en peligro de extinción, viaje que entre muchos otros lo motivaría para crear la Fundación para la Preservación de la Vida Animal. El segundo es la biografía de Moctezuma II Xocoyotzin, el emperador azteca que recibió al conquistador Hernán Cortés en su llegada a México confundiéndolo con un dios, y que después vio cómo los ejércitos de su huésped, movidos por una ambición incontenible, le pagaban la hospitalidad arrasando con su pueblo entero.
El tercero y último merece una mención especial porque es una curiosidad de antología: la edición de la revista Selecciones de Reader’s Digest de febrero de 1988, arrumbada entre las maltratadas historietas de Condorito y de Popeye que ya nadie quiere, que distinguí de reojo sólo porque me pareció familiar el diseño del índice; y que me llevé tras pagar ridículos ocho pesos, un precio realmente degradante para un libro de tan inapreciable valor.
Las revistas viejas desde siempre han sido mis favoritas, primero porque no tienen tanta publicidad como las de ahora, y segundo porque te transportan a un mundo totalmente diferente, tan ajeno a lo que habitualmente conocemos; además de hacerlo con un estilo narrativo muy particular. Ésta ahora se ha ganado un lugar especial entre mi colección porque es momentáneamente la más antigua que tengo, por lo menos hasta que encuentre aquélla de 1982 que tengo la sospecha de que acabó en uno de los tantos collages que una de mis primas entregaba para su clase de biología. Y no, no la voy a vender por ocho pesos.






5 comentarios:
Los Selecciones viejos! nunca dejo de comprar alguno siempre que los encuentro (entre los Condorito que ya nadie quiere), son de lo mejor, aunque la lucha por adelgazar la tienen hace miles de años.
Vacaciones?? es buen momento para escribir en nuestros blogs =)
(qué elegante lo del dominio propio :D)
Felicidades por las notas y por estrenar tu dominio!
¡Qué envidia por las compras! compartimos gustos musicales, jeje, pero los libros.... ¡amo leer! ahora por tu culpa me he quedado con las ganas de leerlos, jojo, ya me veo de cabeza en internet buscándolos (es para mí la manera más accesible lamentablemente). Ahora estoy leyendo "Relatos Cortos" de Stephen King, uno de mis autores favoritos, ya le hecharé mano a alguno de esos cuando termine.
Un abrazo grande.
Mónica:
Ja ja ja, tu respuesta me hizo reír. Tienes razón, la lucha por adelgazar viene desde hace siglos, y nunca se va a terminar, no mientras sigan existiendo las golosinas y la televisión.
Yo todavía no estoy de vacaciones, apenas voy a salir este viernes.
Y gracias por el comentario sobre el dominio, haces que toda la pesadilla que pasé por conseguirlo haya valido la pena. ;)
Fabiana:
¿Los buscas en Internet cómo, en forma de e-books o en tiendas online? Yo he descargado novelas en forma de e-book varias veces y es terriblemente incómodo leerlas. Alguna vez descargué una de las historias de Sherlock Holmes y no pasé del prólogo. :$
Stephen King también me llama la atención, especialmente su novela Eso, pero alguna vez una amiga traía el libro y está ENOOOORME, me quitó las ganas de leerlo. Lo bueno es que tú tienes los Relatos Cortos. :D
Herbert George Wells también es un escritor grandioso, especialmente su obra La guerra de los mundos, oh, Dios, pero qué historia.
Bajo los libros como e-books y los leo acostada con la laptop de mi nena. Algunos de los sitios desde donde bajo libros los he publicado en mi blog. Los libros largos si son buenos te atrapan y te los leés todos jeje, al menos yo. Un abrazo.
Cierto, de todos modos en la computadora se cansa mucho la vista, es preferible el libro en todo caso.
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