La historia que les voy a relatar a continuación, por terrible y espantosa que pueda parecer, es verídica. Le ocurrió a un tipo común y corriente (más corriente que común) llamado Manuel de la Fuente, o sea, moi (“muá”, o sea, yo).
Este tipo tenía un sueño. Un buen día de marzo quiso hacerse un blog con su nombre, pero se dio cuenta de que ya le habían ganado la dirección, y lo que era peor, la habían usado para escribir cosas que lo dejaron con cara de
Amén. Pero como ese día andaba medio bloqueado, no se le ocurrió un nombre mejor y se limitó a comerse algunas letras del suyo. De esta manera nació http://manuelfuente.blogspot.com, escribió algunas cosillas en él, lo promocionó y todo anduvo de perlas. Sin embargo, se le quedó clavada la espinita del nombre. Sería por perfeccionista, por indeciso, o porque simplemente no sabe elegir bien a la primera. Así que desde entonces pensaba “llegará el día en que pueda librarme del “manuelfuente” y del “.blogspot”, me compraré mi propio nombre de dominio, me uniré al grupo de los elegidos que gozan de las maravillas del .com, y todos mis sueños se harán realidad”.
Pequeño iluso. No tenía idea de que ese hermoso sueño se iba a convertir muy pronto en una espantosa pesadilla… ¡la pesadilla de no tener tarjeta de crédito!
Todo comenzó una fría y oscura noche de… bueno, de hecho creo que fue una tarde, estaba soleado, y de la fecha ni quién se acuerde. El tipo éste andaba moviéndole a las pestañitas del panel de Blogger a ver qué encontraba, y por ahí en “Publicación” decía algo acerca del dominio personalizado. ¡Genial! Y le dio clic ahí.
¿Qué dirección quieres que tenga tu blog?- le preguntó Blogger.
manueldelafuente.com- contestó él –, para que ya no digan que me conformo con versiones pirateadas de mi propio nombre.
¡Más genial! Y le dio clic en el botoncito. Le preguntaron algunas cosillas personales y lo pasaron al Google Checkout para que pagara. Ahí, la palabra “tarjeta”, aquella palabra maldita que habría de perseguirlo despiadadamente durante meses, apareció por primera vez:
-Oye, pues no tengo tarjeta de crédito (ni siquiera trabajo, hombre, soy estudiante). ¿Cómo le hacemos?
-De débito. Sí, creo que de esas sí puedo conseguir.
Y se fue a recorrer los bancos a ver en dónde podía conseguirse su tarjetita. Iba motivado, alegre, pensando en que muy pronto el sueño de lucir su flamante .com personalizado se haría realidad, pero en todas partes a donde iba le recordaban que, por lo pronto, seguía soñando.
¿Cuánto costaba tramitar una tarjeta de débito en Banorte? 500 pesos. ¿En Bancomer? 1100. ¿En Banamex? 1500. ¿En Scotiabank? 5000.
En la torre. Al final llegó al banco de los pobres, el Banco Azteca, y ahí le dieron su tarjeta por 50 pesillos, y no le cobrarían comisiones porque sabían que no tenía ni en qué caerse muerto. Estiró sus ahorros para meterle 200 pesos a la cuenta (según él eso eran 10 dólares), y feliz como una lombriz se fue a su casa y se plantó frente a la computadora. Entró otra vez a Blogger, pasó al Google Checkout y muy emocionado escribió los números de su nueva y brillante tarjeta.
-¿Qué onda? ¿Habré escrito mal algún número?
Lo escribió todo otra vez, y nada. Revisó su saldo y tenía de sobra, llamó a los de Banco Azteca y le dijeron que todo bien. ¿Qué rayos pasa entonces? Hasta que los sabios de Yahoo! Respuestas resolvieron sus dudas:
Sí, VISA Electron. Para la otra te fijas bien en lo que compras. 250 pesos a la basura.
Pero no se amedrentó. Sabía que había muchas formas de comprar un dominio, sabía que Google era sólo un asociado de GoDaddy, y sabía que el tonto de Google Checkout era sólo una copia pirata del original PayPal, los cuales seguramente no le pedirían que fuera rico para poder gastarse 10 miserables dólares… o eso pensaba.
Ya registrado en GoDaddy se encontró con esto:
Y al llegar a PayPal se encontró con esto otro:
Más y más tarjetas, pero cuando menos ahora decía algo de cuenta bancaria. A lo mejor podía hacer una transferencia desde la cuenta asociada a su tarjeta Guardadito. Y sí, en PayPal venía la CLABE para transferir dinero, así que muy alegre otra vez imprimió los datos y se fue al banco a comprarse su dominio.
Pobre de él. No consideró lo poco que conocía el Banco Azteca a sus compañeros del extranjero, ya que ni siquiera sabía de la existencia del banco en donde PayPal tenía su cuenta. La transferencia era imposible.
Pero el muy terco no se rendía; desde hacía tiempo que esto era algo personal, y mientras más se negara el mundo a darle su dominio, más se empeñaría en conseguirlo. Así que siguió investigando, y por ahí alguien le dijo que podía sacarse una CuentaDigital para pagarle a PayPal sin tarjeta de crédito.
Y eso hizo, sacó una cuenta digital y fue al banco a depositarle. Por fortuna se encontró con que la cuenta estaba bloqueada, porque si no la habría regado de nuevo: un poquito más abajo, en el último comentario, había un enlace a un foro en donde se aclaraba con letras grandotas y en negritas: YA NO SIRVE. No supo por qué ni le importó. Estaba harto. El dominio sería suyo y punto, pero si no podía conseguirlo solo, pediría ayuda.
No tenía tarjeta de crédito, pero en ninguna parte decía que para abonar a su cuenta la tarjeta también debería ser suya. Algún amigo debería tener una, y se le ocurrió que tal vez pudiera usarlo como intermediario: si le depositaba los 10 dólares a la tarjeta de su amigo y éste se los transfería a su cuenta de PayPal, burlaría esa piedra tan molesta y podría comprar su dominio.
Le escribió a varias personas, y ¡oh, sorpresa! Una no sólo aceptó, sino que a los pocos minutos ya le había mandado el dinero a su PayPal para que se los pagara en cuanto pudiera. ¿No era un amigazo? ¿En estos días quién le presta dinero así de fácil a gente que ni siquiera conoce personalmente?
Moi se deshizo en agradecimientos porque lo hubieran sacado de su pesadilla, y feliz de la vida se dirigió a GoDaddy, preparó el carrito de compra con el nombre que quería y un código de descuento que, por si no fuera suficiente, su amigo también le había pasado (estos no son amigos, son santos), seleccionó PayPal como método de pago; y triunfante dio clic en “Continue "With Checkout”.
¡OH, DIOS, EL FANTASMA DE LAS TARJETAS DE CRÉDITO NO SE IBA! Tan cerca y tan lejos; había visto su dominio más claramente que nunca, lo había acariciado, casi lo tenía en las manos y no iba a dejar que se le escurriera ahora, no después de haber soportado una tortura interminable por poseerlo.
En ese momento se sacó el último as que tenía bajo la manga: le regresó el dinero a su amigo, le pasó su usuario y contraseña de GoDaddy, y le pidió que le comprara el dominio. Ya que ni GoDaddy ni PayPal querían saber nada de él, probablemente serían más amables con su amigo que sí tenía tarjeta.
Esa noche, luego de enviar el correo, se fue a la cama muy decaído. No sabía lo que iba a pasar, a lo mejor había estado desperdiciando el tiempo y el maravilloso .com que tanto ansiaba nunca sería suyo, a lo mejor otra estúpida traba de GoDaddy, de PayPal o de ambos le impediría a su amigo poder ayudarlo. Cualquier otro muro podía aparecerse en el camino y las herramientas para derribarlo acababan de agotársele.
Por la mañana, apenas se hubo levantado, abrió el Thunderbird para ver si había mensajes nuevos, y sí, en su bandeja de entrada había uno de su amigo, sólo una palabra y un emoticón, pero nada podía ser más reconfortante: Listo :)
¡Sí, por fin! Entró a su cuenta de GoDaddy y ahí estaba, www.manueldelafuente.com, acreditado a su cuenta y listo para que hiciera con él lo que se le viniera en gana. La pesadilla había terminado… ¿o no?
Tal vez. Pero había algo más: el dominio que tanto quería al fin era suyo, pero para hacerlo funcionar había que pasar de la pesadilla de las tarjetas de crédito a… ¡la pesadilla de la configuración del dominio!
Por suerte, en eso andaba cuando se topó con el Foro de SpamLoco.net, en 5 minutos arregló todo y www.manueldelafuente.com pasó de pesadilla a sueño hecho realidad.






11 comentarios:
La verdad que si, es un problema a veces lo de las tarjetas.
Muy bueno que tengas el blog con dominio, un saludo.
Jajaja. He leído todo tu post y hombre! Que buena historia, para enmarcarla xD
Sabes que yo estoy en lo mismo desde hace como 6 meses, pero la diferencia es que a mi si me valió totalmente. Es decir, cuando comenzaron con esas cosas de tarjetas y más me desilusionaron... ¿cómo diablos si apenas tengo donde caerme muerto, y si apenas soy un estudiante? jajaja. Reunir el dinero para pagar cada año no es nada del otro mundo, pero hace todo eso para la tarjeta es otro cuento más largo.
En fin, felicidades por tu nuevo URL xD, hasta envidia das ya haberte desprendido del blogspot jajaja. A ver si dentro de un año al menos yo logro lo mismo :D . Una pregunta, por ejemplo mi hermano tiene tarjeta de un banco y también está afiliada con VISA, si él me presta su cuenta y todo no habría problema cierto? porque en esos momentos fue la única salida que se me ocurrió...
Pues bueno, por otro lado ya arreglé tu enlace en mi blog y pues gracias por dirigirte a mi por medio del Contacto! Saludos y Hala Madrid!
Hola, Anibal, muchas gracias por leer toda esta bola de chorradas que escribí, la verdad no tenías por qué torturarte haciéndolo pero ya qué. :D
Sobre tu duda, creo que la idea que tienes podría funcionar, es más o menos lo que yo hice y ya ves. ;)
Arreglado tu enlace. Saludos!
Gracias. :)
orale saltamontes! cool diseño! ni me di cuenta! pero este esta mejor que el otro! :P
Excelente, el otro diseño era sólo temporal, este lo vengo preparando como desde hace tres semanas (el original es este).
Lo que estoy viendo es que están fallando mucho las imágenes, por lo menos conmigo hay muchas que no se cargan, pero ni idea de si será por culpa de la plantilla, de Blogger, de Picasa o qué se yo.
listo manuel,ya híce los cambios necesarios,perdon por no escribirte antes,te felicito de corazón por tu nuevo dominio,y que comentes el tramite del mismo es de total relevancia para todos.
(ya coloqué una imagen de mi email para que me escribas cuando lo precíses, gracias manuel y nos estamos leyendo. chris...
Muchas gracias por todo, Chris. :)
Ja ja... encontre este blog buscando a ver si podía comprar un dominio para mi pagina, veo tu screen de Yahoo Preguntas, con la mano temblorosa saco mi cartera del cajon del escritorio, busco mi tarjeta de debito y en la mera esquinita dice... VISA ELECTRON. Damn :(
Muy divertido como lo relataste todo ;) Saludos. (Ahora comienza la pesadilla para mí... la pesadilla del dominio gratuito D=)
Lica: Ja ja, qué mala suerte, ojalá indicaran bien para qué sirve y para qué no sirve cada tarjeta antes de comprarla... ¿o sí lo hacen? :S
Si quieres un dominio gratuito te puedo recomendar estos:
1) Un dominio .tk
2) Un dominio .co.cc
Por supuesto, "las maravillas del .com" superan con creces a esos dos. :D
Te aconsejo hacer lo mismo que yo y conseguir alguien que te ayude a pagarlo. Es un fastidio andar molestando gente, pero, ¿qué se le va a hacer? :D
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